Diabetes
La diabetes aumenta hasta ocho veces el riesgo de mortalidad cardiovascular en los jóvenes

(Buenos Aires).- La diabetes es una enfermedad causada por la incapacidad del organismo de producir insulina –diabetes tipo 1– o de utilizar esta hormona de una forma adecuada –diabetes tipo 2–, lo que provoca que la sangre porte un exceso de glucosa que, a la larga, acaba dañando múltiples órganos de todo el cuerpo.

El resultado es que los afectados –más de 422 millones de personas en todo el planeta según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)– tienen un mayor riesgo de desarrollo de numerosas enfermedades, caso muy especialmente de las cardiovasculares. De hecho, un estudio llevado a cabo por investigadores del Rigshospitalet de Copenhague (Dinamarca) muestra que los niños, adolescentes y adultos jóvenes con diabetes presentan un riesgo hasta ocho veces mayor de morir por una patología cardiovascular que la población ‘sana’ de su misma edad. Pero, ¿a qué obedece este riesgo desproporcionado? Pues a la mayor probabilidad de fallecer por un episodio de muerte súbita, hasta siete veces superior en caso de padecer diabetes.

Como explica Jesper Svane, director de esta investigación presentada en el marco de las Sesiones Científicas 2017 de la Asociación Americana del Corazón (AHA) que se están celebrando en Los Ángeles (EE.UU.), «si bien hemos avanzado mucho para ayudar a los pacientes a controlar su diabetes tipo 1 y tipo 2, la enfermedad aún se encuentra asociada a un mayor riesgo de muerte, especialmente en la población joven».

Parada cardiorrespiratoria

Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales complicaciones de la diabetes, hasta el punto de que suponen la primera causa de deceso entre las personas afectadas por esta enfermedad metabólica. Tal es así que la monitorización de los factores de riesgo cardiovascular, si bien necesaria en el conjunto de la población, cobra una importancia capital en el caso de los pacientes diabéticos. No en vano, infinidad de estudios han demostrado que el abordaje intensivo de estos factores tiene un beneficio muy significativo sobre la mortalidad cardiovascular asociada a la diabetes.

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales médicos de todos los ciudadanos daneses que contaban con una edad entre los 1 y los 35 años en el periodo 2000-2009 y entre los 36 y los 49 años en el periodo 2007-2009. Y lo que vieron es que, del total de 14.294 muertes registradas durante estos 10 años, 669 –esto es, el 5% del total– correspondieron a pacientes diagnosticados de diabetes –471 personas con diabetes tipo 2 y 198 con diabetes tipo 1.

Los jóvenes con diabetes tienen un riesgo elevado de mortalidad, principalmente por un incremento de la probabilidad de sufrir un episodio de muerte súbita
Lógicamente, no todos los decesos tuvieron una causa cardiovascular, por lo que los autores revisaron los certificados de defunción y los resultados de las autopsias para establecer cuántas muertes fueron provocadas por una enfermedad cardiovascular. Y de acuerdo con los resultados, las personas con diabetes y edades entre los 1 y los 49 años tuvieron una probabilidad hasta ocho veces mayor que sus homónimos sanos de fallecer por una patología cardiovascular, caso de la insuficiencia cardiaca y la aterosclerosis.

Es más; los resultados también mostraron que los niños, adolescentes y adultos jóvenes con diabetes tienen un riesgo hasta siete veces superior de sufrir un episodio de muerte súbita, esto es, de morir por una parada cardiorrespiratoria repentina –situación que tiene lugar en hasta un 50% de todos los decesos asociados a las enfermedades cardiovasculares–. Como indican los autores, «los jóvenes con diabetes pueden tener un riesgo incrementado de muerte súbita debido a las anomalías causadas por la enfermedad en sus vasos sanguíneos».

No olvidarse de los jóvenes

En definitiva, y si bien el porcentaje de pacientes con diabetes es significativamente superior en la población mayor, no debe en ningún caso descuidarse el seguimiento y abordaje de los factores de riesgo cardiovascular en los jóvenes con la enfermedad. Como apunta Jesper Svane, «a la luz de nuestros resultados, el control estricto y el tratamiento efectivo de los lípidos en sangre, de la presión sanguínea y de los niveles plasmáticos de glucosa también son muy importantes en los niños y jóvenes con diabetes».

En este contexto, debe tenerse en cuenta de que el riesgo de muerte súbita varía notablemente entre las etnias, por lo que dado que hasta un 89% de los participantes evaluados en el estudio eran blancos, quizás los resultados no resulten aplicables en todos los países –caso, por ejemplo, de Estados Unidos, con una población étnicamente más diversa.

Sea como fuere, concluye Jesper Svane, «nuestro trabajo destaca la importancia de la monitorización temprana y continua del riesgo cardiovascular en los niños y jóvenes con diabetes. Los médicos deben ser conscientes de que incluso los pacientes jóvenes con diabetes tienen un riesgo elevado de mortalidad, principalmente por un incremento de la probabilidad de sufrir un episodio de muerte súbita».

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