Investigación
Por qué algunas cepas del virus de la mononucleosis causan cáncer

(Madrid).- El virus Epstein Barr (EBV) está muy extendido ya que más del 90 por ciento de la población mundial está infectada, con consecuencias muy diferentes. Aunque la infección generalmente no afecta a las personas, en algunos puede causar fiebre glandular o varios tipos de cáncer. Investigadores del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) ahora han descubierto por qué diferentes cepas de virus causan cursos de enfermedad muy divergentes, según publican en ‘Nature Microbiology’.

Aunque casi todas las personas se infectan con el virus Epstein Barr (EBV) durante su vida la infección generalmente permanece sin ser detectada, el virus también puede causar enfermedades, con diferencias regionales: la fiebre glandular (mononucleosis infecciosa) ocurre principalmente en Europa y América del Norte y normalmente afecta a adolescentes o adultos jóvenes.

En África ecuatorial, el linfoma de Burkitt está asociado con la infección por EBV. Y en Taiwán, el sur de China y el sudeste asiático, el virus a menudo causa carcinomas nasofaríngeos, cánceres del área de la nariz y la garganta. Este es uno de los tipos más comunes de cáncer en adultos jóvenes en estos países. “A veces también se ven aquí carcinomas nasofaríngeos, pero en verdad muy raramente”, comenta el investigador del DKFZ Henri-Jacques Delecluse. Entonces, ¿cómo el VEB causa enfermedades completamente diferentes en diferentes partes del mundo? “Una posible explicación es que diferentes tipos de virus son responsables. Y ahora hemos encontrado evidencia de eso precisamente”, explica Delecluse.

En el laboratorio, Delecluse y su equipo estudiaron una cepa de virus que previamente había sido aislada de un carcinoma nasofaríngeo. M81, como se llama este tipo particular de virus, tiene ciertas peculiaridades.
Por lo tanto, los investigadores ya habían descubierto que M81 infecta no solo las células B del sistema inmunitario, sino también las células epiteliales de la membrana mucosa nasal de manera muy eficiente. Por el contrario, las cepas de virus que causan fiebre glandular en Europa casi solo infectan las células B. Y aunque las cepas de virus que son comunes aquí hacen que las células B infectadas se multipliquen en una placa de Petri, no producen nuevas partículas de virus, a diferencia de M81.
Como descubrieron los investigadores de DKFZ, una de las razones de este comportamiento diferente es un elemento genético llamado EBER2, del cual existen muchas variaciones diferentes. EBER2 es lo que se llama un ‘ARN no codificante’ (ncRNA), en otras palabras, un fragmento de ARN que no contiene un modelo para las moléculas de proteínas. M81 tiene una variante EBER2 que se encuentra particularmente a menudo en cepas de EBV de carcinomas nasofaríngeos.

Para descubrir cómo esta variante afecta el comportamiento del virus, los investigadores de DKFZ utilizaron herramientas de biología molecular para extraer EBER2 del genoma M81. “El virus ya no podía multiplicarse en las células infectadas”, señaló Delecluse. Incluso cuando un elemento EBER2 de una cepa de virus que está muy extendida en Europa se insertó en el virus M81, ya no podía producir partículas de virus.Los investigadores también descubrieron cómo EBER2 ayuda a M81 a multiplicarse. “EBER2 de M81 estimula la producción de CXCL8, una citocina que juega un papel importante en la inflamación y la carcinogénesis”, explicó Delecluse, y agregó que esto no solo era cierto para las células infectadas.
“El ARN EBER2 está envuelto en pequeñas envolturas en la célula infectada y transportado a las células vecinas, que luego también comienzan a producir CXCL8″, continúa, explicando que esto finalmente estimuló al virus a producir descendencia.

“Por lo tanto, finalmente hemos encontrado evidencia de que diferentes tipos de virus pueden ser responsables de diferentes enfermedades –destaca Delecluse–. Este hallazgo es un fuerte argumento para continuar con la investigación de vacunas con el fin de desarrollar protección contra las cepas más peligrosas de VEB en el futuro”. La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que puede causar cáncer de cuello uterino, ya utiliza un principio similar.

Fuente: Europa Press