Noviembre Azul
Más de 600 uruguayos mueren por año de cáncer de próstata


(Montevideo).- La Sociedad Uruguaya de Urología y el Sindicato Anestésico Quirúrgico proponen sumarse nuevamente a la campaña internacional denominada Noviembre Azul, unificando esfuerzos desde todos los actores de la sociedad para concientizar y prevenir el cáncer de próstata.

En dicho marco, comenzaron los contactos para que el Palacio Legislativo, el Estadio Centenario, el ingreso a Ciudad Vieja y varios edificios públicos y privados se identifiquen de azul durante todo noviembre, en apoyo a la campaña internacional que propone concientizar sobre la salud masculina.

Noviembre Azul tiene como objetivo informar al público sobre el cáncer de próstata y alentar a los hombres a concurrir al urólogo para prevenir la enfermedad. En Uruguay, la Sociedad de Urología propone un enfoque general de la salud masculina, no sólo en lo que refiere al cáncer de próstata, sino también a la salud del hombre en general.

Cáncer de próstata

Es el cáncer que empieza en la glándula prostática. La próstata es una pequeña estructura con forma de nuez que forma parte del aparato reproductor masculino. Este órgano, que se encuentra por debajo de la vejiga, rodea la uretra, el conducto que transporta la orina fuera del cuerpo. Tiene un componente hormonal en su origen y la testosterona es la hormona implicada.

Es el cáncer parenquimatoso de mayor prevalencia aún por encima del cáncer de pulmón. Se trata del segundo cáncer de mayor mortalidad en el hombre, y el primero en mayores de 75 años y es raro en hombres por debajo de los 40 años. La incidencia en la mortalidad ha disminuido en los últimos años producto de los nuevos tratamientos tanto curativos como paliativos. Asimismo, la aparición de nuevas drogas ha permitido transformarlo en un cáncer con una larga sobrevida.

Anualmente se constata en el entorno de los 1.500 nuevos cánceres de próstata en Uruguay, con una mortalidad algo por encima de los 600 casos anuales. Existe un mayor riesgo en hombres de raza negra y en aquellos con familiares de primer grado que hayan tenido cáncer de próstata o de mama.

También hay una mayor incidencia asociada a la obesidad y a las dietas ricas en grasa. El control del colesterol es importante para su prevención. Se ha constatado una “relación importante” a lo que se conoce como síndrome metabólico: diabetes, hipogonadismo y colesterol elevado.

No debe confundirse con la “hiperplasia prostática benigna”, que es el agrandamiento de la próstata por desbalances hormonales que puede producir síntomas de un incorrecto vaciado de la vejiga y a su vez, en valores no muy elevados, aumentar el marcador sanguíneo que se utiliza para su detección precoz, el Antígeno Prostático Específico o PSA por sus siglas en inglés.

Este marcador es tejido prostático específico y no cáncer específico. Puede elevarse tanto por la presencia de un cáncer como también por procesos inflamatorios o infecciosos de la próstata, o por gramo de tejido en aquellas próstatas benignas de gran tamaño.

Recomendaciones

  • La recomendación es consultar al urólogo después de los 45 años o por encima de los 40 años si se está dentro del grupo de riesgo
  • Los tratamientos para el cáncer de próstata se dividen según el mismo esté confinado al órgano o no
  • Si está localizado, los tratamientos van desde la vigilancia activa, cirugía radical ya sea abierta, laparoscópica o asistida por robot, a la radioterapia con criterio curativo
  • Para los cánceres ya extendidos fuera de la glándula se utilizan tratamientos hormonales protocolizados contando con varias drogas que extienden la sobrevida del paciente con una buena calidad de vida
  • Un enfoque comprensivo de la salud de los hombres debe ser más que búsqueda de entendimiento de los mecanismos asociados con las enfermedades género-específicas, tales como cáncer de próstata y disfunción sexual eréctil

Fuente: IR21