Mercado farmacéutico

(Santiago).- Sprout Pharmaceuticals relanzó Addyi, el primer medicamento aprobado de la historia para el tratamiento de la libido femenina baja, y redujo su precio a la mitad.

El nuevo precio será de US$ 400, mientras que era de US$ 800 en el caso de una receta mensual. Quienes no tienen seguro médico o no cuentan con cobertura de tratamiento no pagarán más de US$ 99.

Se trata de una rara medida por parte de una compañía farmacéutica, ya que el precio de los medicamentos por lo general experimenta un incremento anual y a veces hasta dos veces al año.

No queda claro en qué medida la abrupta reducción del precio aumentará las ventas o beneficiará a los consumidores. Las empresas farmacéuticas con frecuencia hacen reembolsos a los intermediarios, y los precios de lista más altos les dan la capacidad de ofrecer mayores reembolsos a los intermediarios a cambio de una ubicación más favorable en un plan de medicamentos.

No hay muchos antecedentes de un recorte de precios de una marca relativamente nueva por parte de una compañía farmacéutica, en especial cuando no enfrenta competencia alguna.

“Si bajo mi precio a la mitad y el paciente no se ve beneficiado con mejores precios hay algo que está muy mal en el sistema”, dijo Cindy Eckert, la máxima responsable de Sprout.

Eckert reintroduce el medicamento, que se toma a diario, a través de un modelo de telesalud. En un sitio web, los médicos pueden diagnosticar el problema y recetar el medicamento. Las pacientes podrán recibir el medicamento por correo.

Doble rechazo
Addyi trata un problema conocido como trastorno del deseo sexual hipoactivo, un bajo nivel de deseo sexual que genera angustia. El proceso de su aprobación fue tenso debido a que grupos de lobby impulsaban el mismo acceso a los medicamentos para la disfunción sexual que tienen los hombres. Addyi fue rechazado dos veces por parte de la Administración de Alimentos y Medicinas de los Estados Unidos (FDA por la sigla en inglés) antes de obtener la aprobación en 2015.

Su receta conlleva la advertencia más estricta de la FDA. Las mujeres que tomen Addyi deben firmar un documento en el que reconocen el riesgo de beber mientras toman el medicamento.

En la actualidad Addyi no tiene rivales, pero eso podría cambiar. La FDA dijo que para marzo de 2019 decidirá si aprobar un medicamento que apunta al mismo trastorno y es un producto de AMAG Pharmaceuticals. De aprobárselo, se lo tomaría cuando fuera necesario en lugar de a diario. AMAG dice que el bajo deseo sexual afecta a unos 6 millones de mujeres premenopáusicas en los Estados Unidos.

“¿Confío en que con el tiempo eliminaremos el velo de vergüenza que ha cubierto a esas mujeres durante décadas y que se ha visto perpetuado por los mitos, errores de concepto, opiniones y prejuicios que tenemos en relación con la sexualidad? dijo Eckert. “Sin duda”.

Fuente: Diario Financiero