Investigación
Biomarcador predice resistencia a inmunoterapias en melanoma


(Madrid).- Los investigadores del Instituto del Cáncer de Duke (EE.UU.) han identificado posibles biomarcadores que predicen la probabilidad de que los fármacos inhibidores de puntos de control sean contraproducentes, impulsando la hiperprogresión de las células del melanoma en lugar de desencadenar el sistema inmunitario para combatirlas.

Estudios anteriores han demostrado que los pacientes con cáncer que desarrollan una hiperprogresión mientras reciben fármacos inhibidores de puntos de control tienen una mediana de supervivencia global de 4,6 meses, en comparación con los 7,6 meses de los pacientes que no presentan esta complicación. Se ha demostrado que el fenómeno se produce en múltiples tipos de tumores, no sólo en el melanoma, sino también en los de cabeza y cuello, pulmón y mama.

El nuevo trabajo en ratones y en tejido humano apunta a una estrategia para inhibir la hiperprogresión, lo que podría beneficiar a un 10% de los pacientes con cáncer que sufren esta devastadora complicación de las inmunoterapias con inhibidores de puntos de control.

 

Hay un continuo entre la resistencia a la inmunoterapia y el desarrollo de un estado hiperprogresivo, explica el doctor Brent Hanks, autor principal del estudio. Aunque la hiperprogresión se produce en un pequeño porcentaje de pacientes con cáncer que reciben inhibidores de puntos de control, identificar la probabilidad de este fenómeno tiene el potencial de alterar el enfoque clínico y evitar esta complicación, señala Hanks.

Los inhibidores de los puntos de control han sido un éxito en la lucha contra el cáncer, pero la hiperregresión ha sido un efecto secundario preocupante en algunos pacientes. Hanks y su colega investigaron el mecanismo subyacente de este proceso en el melanoma, identificando un complejo proteico arraigado en los tumores cancerosos llamado inflamasoma NLRP3.

Los inflamasomas son sensores de peligro que suelen ayudar al sistema inmunitario a reconocer a los invasores extraños. Sin embargo, en ciertos casos, los investigadores descubrieron que el inflamasoma NLRP3 de los tumores reacciona a las respuestas de las células T activadas y desencadena una cascada de acontecimientos que da lugar a la resistencia a los inhibidores de los puntos de control. El proceso del inflamasoma pasa entonces a un modo de protección total en el que construye un entorno que ayuda a la propagación de las células cancerosas.

Una vez identificados el proceso y los actores clave, los investigadores buscaron una forma de identificar qué pacientes estaban en riesgo de desarrollar hiperprogresión antes de iniciar la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control.. Utilizando muestras de tejido tumoral de pacientes con melanoma en estadio IV en Duke, los investigadores descubrieron que las altas concentraciones basales de las moléculas implicadas en el proceso del inflamasoma se asociaban al desarrollo de hiperprogresión de la enfermedad y a una supervivencia inferior.

Este trabajo ha llevado al descubrimiento de biomarcadores predictivos de la resistencia a la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control, incluyendo un biomarcador basado en la sangre y un biomarcador basado en el tejido tumoral, apunta Hanks. «Comprobaremos la capacidad de estos biomarcadores para predecir tanto la resistencia como la hiperprogresión de la enfermedad en respuesta a la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control en una cohorte más amplia de pacientes con melanoma».

Su equipo está trabajando simultáneamente en un ensayo clínico que utiliza una terapia que inhibe el inflamasoma NLRP3 entre los pacientes cuyos tumores han desarrollado resistencia a las inmunoterapias con inhibidores de puntos de control.

Fuente: ABC Salud 

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