El retinoblastoma no es una enfermedad que se diagnostique de manera temprana
Identifican posibles biomarcadores de retinoblastoma infantil

(Buenos Aires).- Con el objetivo de identificar biomarcadores en plasma para el diagnóstico temprano de retinoblastoma —cáncer ocular infantil—, un equipo de investigación multidisciplinario e interinstitucional se dio a la tarea de recolectar y comparar muestras de sangre de niños con ese padecimiento y niños sanos, y lograron identificar seis micro RNA —ácidos ribonucleicos— que podrían servir como herramienta para el diagnóstico oportuno.

El doctor Noé Valentín Durán Figueroa, profesor investigador en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (UPIBI) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó que el objetivo de su trabajo es generar una herramienta de diagnóstico temprano que sea mínimamente invasiva.

“El retinoblastoma no es una enfermedad que se diagnostique de manera temprana y ello agrava el impacto a la salud de los niños (…) Cuando ellos llegan al hospital es porque ya experimentan un síntoma serio y muchos de esos casos acaban en la extirpación del ojo, por eso nos trazamos la meta de generar una herramienta que nos ayude a detectarlo en etapas tempranas”.

El primer paso en el proyecto que le valió al investigador el Premio de Ciencias 2017 que entrega el IPN fue colectar, en colaboración con la doctora Verónica Ponce Castañeda, del Hospital Centro Médico Nacional Siglo XXI, muestras de plasma de niños sanos y niños con la enfermedad.

“Esas muestras las comparamos en busca de unas moléculas llamadas micro RNA muy pequeñas —21 nucleótidos de tamaño— que actualmente son utilizadas como biomarcadores para el cáncer”, dijo en entrevista exclusiva para la Agencia Informativa Conacyt el investigador nacional nivel I.

De acuerdo con el investigador, ese trabajo de comparación de las muestras —que la doctora Verónica Ponce recolectó como parte de su trabajo habitual a lo largo de diez años— se dividió en tres grandes etapas: la primera fue la purificación de las muestras; la caracterización masiva de los micro RNA, utilizando una técnica de microarreglos que les arrojó la totalidad de las moléculas presentes en el plasma de niños enfermos.

Y la última etapa consiste en la validación de los datos para demostrar que algunas de esas moléculas realmente tienen importancia como biomarcadores para realizar un diagnóstico temprano. Resultado de ese trabajo, el equipo de investigación encontró un grupo de seis candidatos de micro RNA que podrían ser utilizados como biomarcadores de diagnóstico para retinoblastoma en niños mexicanos.

“Ese es nuestro principal hallazgo hasta el momento, pero un segundo resultado interesante que obtuvimos es que gracias a esos posibles candidatos dimos un paso hacia el entendimiento de la fisiología del retinoblastoma, es decir, entender a nivel molecular cómo se comporta ese tipo de cáncer”.

Qué sigue?

De acuerdo con el investigador, una vez que identificaron esos posibles candidatos, avanzaron el trabajo hacia el entendimiento de cómo funcionan las moléculas y lo están haciendo a través de técnicas de análisis molecular en laboratorio, pero también a través de un modelo animal.

“Sabemos que estas moléculas existen y sabemos que el cáncer las secreta al plasma de los niños, pero no sabemos para qué sirven, es decir, qué mensaje llevan y cuál es su implicación en los procesos de metástasis —expansión del cáncer a todo el cuerpo— del retinoblastoma, aunque más adelante también trataremos de definir si este tipo de moléculas es relevante para otras variantes del cáncer, como el de mama y el neuroblastoma”.

Fuente: Conacyt