La agencia trabajará directamente con las compañías para acelerar el desarrollo y la revisión de sus dispositivos
8 empresas de dispositivos médicos, elegidas para combatir la crisis de opiáceos

(Atlanta).- Un total de ocho fabricantes de dispositivos médicos, incluida una startup que utiliza realidad virtual para tratar el dolor crónico, han encabezado un concurso de innovación para enfrentar la crisis de opiáceos.

Entre los ganadores del concurso, organizado por la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), se encuentran la empresa emergente CognifiSense, que está desarrollando la terapia de realidad virtual, e iPill Dispenser, que utiliza una aplicación móvil con control biométrico que tiene como objetivo reducir el consumo excesivo dispensando píldoras basadas en recetas.

La FDA trabajará directamente con las compañías para acelerar el desarrollo y la revisión de sus dispositivos de una manera similar al Programa de Dispositivos de Avance de la agencia, que acelera la revisión de ciertos productos, ha informado Reuters.

La agencia trabajará directamente con las compañías para acelerar el desarrollo y la revisión de sus dispositivos
Precisamente, el regulador estadounidense recibió más de 250 solicitudes para el desafío de la innovación, que busca priorizar la aprobación de nuevos dispositivos médicos, incluidas las tecnologías digitales de salud como las aplicaciones médicas móviles.

Bajo el comisionado Scott Gottlieb, la FDA ha elevado el nivel de aprobación de los analgésicos a base de opioides al restringir la distribución y el uso de estos medicamentos. La agencia también ha lanzado iniciativas para alentar a los desarrolladores de terapias alternativas.

Y es que, el abuso, la adicción y la sobredosis de analgésicos derivados del opio, causaron en 2016 la muerte de alrededor 60.000 personas, según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), lo que supone unos 142 fallecimientos diarios.

El consumo de estas sustancias empezó a dispararse en los años 90. Su prescripción como terapia contra el dolor fue a más por parte de los especialistas, hasta llegar a generalizarse. Como consecuencia, desde 1999 el número de sobredosis se ha cuadruplicado, igual que las cifras de opiáceos recetados.

Fuente: ECSalud